Un día creí ver nevar pero no eran más que cenizas en el aire. Otro día, más o menos hace un año, vi nevar de verdad. Nevó en Diciembre, y el blanco puro me ayudó a aclarar muchas ideas. De nuevo llega el último mes del calendario: sin avisar, cargado de frío (y otros fríos), de cosas que hacer, de mala suerte y de la puta Navidad.
Voy a seguir esperando que nieve, a ver si de nuevo el color blanco ayuda.
(In)decisiones que marcan.