domingo, 9 de enero de 2011

Por mí que lloren los cuervos sus lágrimas de mentira.

Me pregunto si sabes siquiera de qué va esta historia. Te quedaste solo con el final, interpretándolo de la forma más típica, pero amiga, algunas personas conseguimos escapar de los prototipos después de todo, y mantener ideales más allá de la elipsis. Pena por ti que al final ni siquiera me conociste del todo. Los esquemas mentales no cambian. Si toda tu vida el núcleo de la realidad que percibes has sido tú, y tú… lo va a seguir siendo. Y de tanto tú, tú, tú, provocas en la gente que olviden su yo, yo, yo. So I did. Just for a while. ¿Éramos nosotras? ¿éramos dos? Para ti, desde luego, eras tú, y después tus fieles. Pero tus fieles se reducen al significado más medieval: hablamos de séquito. Y es que, que te chupen el culo no es amistad. La amistad es que te den una hostia a tiempo para que vuelvas a la realidad. Sigue en tu mundo de Peter Pan. Con el mismísimo Peter Pan. Pero ojalá te estrelles contra el suelo. No, no quiero que te hagas daño. Me conformo con que despiertes de tu sueño y comprendas.

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